LA VERGUENZA

Iba a ser el centro comercial más moderno del mundo. Eran los finales de los 50. En Caracas. Se llamaba Helicoide. Una obra de arte del Retail. La primera fase de la obra concluyó en 1961. La idea contemplaba el centro comercial más avanzado del mundo, hoteles de 5 estrellas, cientos de tiendas de las marcas más conocidas del mundo, un parque, un club de propietarios y en séptimo nivel un palacio de espectáculos. Los automóviles ingresaban al edificio por medio de rampas que recorrerían 4 km en seis niveles bordeando la colina sobre la cual fue construida. En el 61 se pararon las obras por problemas de presupuesto. En el 65 el proyecto es exhibido en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). Dali dice que es la obra de arte culmen de su época. Pablo Neruda dice al visitarlo: “Es ésta una de las creaciones más exquisitas brotadas de la mente de un arquitecto”,
Muy pocas veces un proyecto de un centro comercial ha sido considerado arte hasta entonces. Fue algo extraterrestre para su época.

 


Hoy es un centro de torturas.

Desde 2010 es una sede de la Universidad Nacional Experimental de La Seguridad (UNES), y más concretamente de El Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). Una forma sutil de llamar a un centro de torturas y una forma sutil de llamar a los torturadores. La mayor vergüenza contra la humanidad que hay en estos momentos en Iberoamérica. Y si creemos que algo de adn tenemos compartido con los venezolanos (y sin duda así es),  si tenemos algo de dignidad, la existencia de este infierno debemos sentirlo como propio los españoles. Y los que sentimos y amamos el Retail, aún más, por la historia que esconde este centro del terror.

Helicoide, el que iba a ser el centro comercial más moderno del mundo, un templo futurista del Retail, nunca llegó a inaugurarse, ya que el proyecto se detuvo por problemas de financiación. Durante décadas estuvo abandonado. Entelarañandose. Y en el paso de los años, los cerros que lo rodeaban se fueron poblando de infraviviendas, metáfora de lo que se estaba convirtiendo al país más rico en recursos de América. Hoy Venezuela se desangra con  26.600 homicidios en 2017 (de los cuales 7.523 corresponden a lo que la policía clasifica como “resistencia a la autoridad”.  Es decir, la policía mató a una media de 20 personas al día en 2017, en muchos casos en  ejecuciones extrajudiciales, según muchos informes internacionales. Y hay 5.102 muertes que están todavía bajo sumario),  con una diáspora de  4 millones de exiliados económicos y políticos, la mayor de la historia de Latinoamérica (entre 1980 y 1999,  casi dos décadas, 207.686 colombianos migraron hacia ese país, según el Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela (INE)), hoy cientos de miles de Venezolanos huyen hacía la próspera Colombia).

El Helicoide es la mayor autopia fallida de la historia del Retail. Hoy es una distopia del Retail. Hoy en el Helicoide, están hacinados criminales con presos políticos, algunos de ellos enclaustrados ahí desde las protestas masivas contra el autócrata Nicolás Maduro en2014. El Helicoide, el que iba a ser el mayor centro comercial en su tiempo, un orgullo nacional ante el cual se rendian en Nueva York, es ahora el mayor centro de tortura de Latinoamerica.
Amnistía Internacional, la Organización de los Estados Americanos, Human Rights Watch, han recopilado cientos de denuncias por violaciones contra los derechos humanos tras las paredes del Helicoide. Los documentos dicen: Los torturadores, adiestrados por oficiales cubanos, son diestros: la técnica preferida es “bolsear”, asfixiar a los disidentes con una bolsa de plástico, y esperar a ver cómo se orinan. Luego está la técnica de los cables en los testículos, las descargas eléctricas en tu hombría.
Uno de los proyectos más bellos de la historia del Retail, hoy es la ignominia del Retail. Un lugar donde presos políticos se suicidan cuando ya no pueden más , como Rodolfo González.
En 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordena al Estado venezolano adecuar los calabozos del Helicoide. Hoy hay más de 300 presos políticos en el Helicoide, acusados de atentar contra la constitución bolivariana. Acusados en juicios parciales. Lo dicen los organismos internacionales.

El Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), tiene  sede ahí, y son famosos los torturadores como Carlos Calderón. Quien espero que termine justamente juzgado en una corte internacional por delitos de lesa humanidad. El 14 de septiembre de 2017, durante la primera audiencia de la Organización de Estados Americanos (OEA) para analizar posibles crímenes de lesa humanidad en Venezuela, se dijo que los funcionarios de las fuerzas de seguridad son premiados o ascendidos por su crueldad, destacando que los comisarios Carlos Calderón y Rony González “son conocidos por ordenar y participar en las torturas”.

Carlos Calderón es el hombre de la derecha con la gorra de SEBIN.

Hoy Caracás, la ciudad donde se iba a abrir el centro comercial más moderno del mundo, es un lugar donde el SEBIN, asalta en medio de las autopistas con plena impunidad a El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, el 13 de enero de este año, el cual fue interceptado en una autopista por un grupo comando de la policía secreta de Nicolás Maduro y estuvo bajo custodia por algunas horas antes de ser liberado,

Hoy, en la Caracas a la que hace años Chistian Dior viajaba para abrir sus tiendas, los políticos ajenos al régimen, tienen que enviar tuits a quien pueda leerlos. El SEBIN está al otro lado de la puerta. Las torturas y la ignominia humana está al otro lado de la puerta.

Nota del autor: éste es un blog sobre Retail, visitado por cientos de miles de profesionales del Retail, que no tiene ningún sesgo político, y que jamás ha hablado de política en los cientos de artículos que se han publicado en él. Es un blog exclusivamente centrado en analizar las noticias y estrategias del Retail actual, pero también es un blog que pretende tener dignidad.

Laureano Turienzo