LA TIENDA MÁS BELLA DEL MUNDO

Había  lugares en el mundo donde las tiendas eran maravillosas: ciertas ciudades de Estados Unidos,  algo en Londres y en París, y sin duda Berlín.  Ahí estaban los grandes almacenes Werthein, los mejores de Europa y posiblemente del mundo. En  Alemania anterior a la Segunda Guerra  estaba uno de los mejores retailers de todos los tiempos. Desgraciadamente ignorado, desconocido o olvidado absolutamente por las revistas y los foros especializados en el Retail. Llevo mucho tiempo leyendo todo lo que cae en mis manos sobre estos grandes almacenes, investigando.Pero su historia es sencillamente fascinante. Fascinante y trágica.

En esa época los grandes almacenes Werthein eran los grandes almacenes más lujosos del mundo. Y su atención al cliente y surtido eran superlativos. Los periódicos de la época la denominaban: “La tienda más bella del mundo”. Pero tuvieron un problema: la familia dueña era judía. 

El primer gran almacén Wertheim se construyó en Berlin en 1896, creció a más de 100 000 metros cuadrados de espacio comercial, convirtiéndose en el más grande de Europa,  mucho más grande que cualquier Harrods o Macy´s o que las Galerías Lafayette.y los nazis lo expropiaron en el 1937. El gran éxito de Wertheim es que fue capaz de tener el surtido más amplio de Europa abarcando a la consumidores más humildes hasta a los más pudientes.

A finales de la década de los 20, en la antesala del auge del nazismo , Alemania era el país del mundo con más tiendas departamentales por habitante, con casi 175, que empleaban a más de 70 mil personas en la época. Pero los grandes almacenes más famosos eran los Wertheim , y sobre todo uno, el de Leipziger.

Fuente: Shoah reseach center

Esta foto es de 1900 la arquitectura es soberbia:

Wertheim fue la tienda más importante del mundo en las primeras décadas del siglo 20, un centro de consumo masivo, un lugar “seguro” y “respetable” para las mujeres, escribe los historiadores de la época.  La atención al cliente era mítica. Los y las dependientas iban tan elegantes que podían confundirse con cualquier cliente. Mientras en Londres, París o Nueva York en la mayoría de los grandes almacenes los clientes subían por largas escaleras, Wertheim tenía 86  ascensores.  Era el lugar preferido de las mujeres burguesas alemanas, el lugar donde ver y ser visto. Un lugar donde la mujer era la protagonista. Aquel lugar era un festival de lujo, buen gusto, atención al cliente superlativa y eso le hizo mucho daño a los pequeños comercios de zapatos, sombreros y ropa artesanales. No podían competir con aquello. Y como ocurre hoy con Amazon, los consumidores emigraron en masa a aquel templo del Retail de principios del siglo XX, y los demás  sufrieron.

Y encima eran judíos.  Fue fundada por Georg Wertheim y operaba cuatro tiendas en Berlín, una en Rostock, una en Stralsund (donde había sido fundada) y otra en Breslau .

Esta foto es del 1900. Observen el buen gusto, la perfección, las sillas alrededor de los mostradores donde los dependientes atendían a los clientes (en esos años era común).

En 1875, Abraham e Ida Wertheim abrieron una pequeña tienda minorista en el este de Alemania. Dos décadas después tenían una de las redes de tiendas departamentales más importante del mundo y posiblemente la más reconocida.  Hablar de Berlin era hablar de los grandes almacenes Wertheim. Y la cadena de tiendas departamentales de Abraham e Ida  se convirtió no solo en un minorista preeminente sino también en una de las compañías inmobiliarias más importantes de Berlín.  Ambos se convirtieron en unas de las personas más ricas de Europa.

 La tienda más famosa de la cadena, en Leipziger Platz en Berlín, la que fue considerada durante varias décadas la mejor tienda del mundo (aunque no verán un solo artículo sobre ella en ninguna de las revistas o foros especializados actuales en Retail, por desgracia). Sus grandes competidores eran los grandes almacenes de los Tietz y Kaufhau.  El edificio de la tienda principal de la cadena fue diseñado por el arquitecto Alfred Messel , y en 1906 se hizo una expansión que lo convirtieron en el mayor gran almacén del mundo en metros cuadrados.   Era famoso su atrio de vidrio, sus ascensores y  se decía que nunca en la historia había habido un surtido tan amplio de productos en una sola tienda. En ese aspecto, Wertheim fue el Amazon de su época.  No había habido nada igual en la historia.  Y creció en la Europa previa a la Primera Guerra Mundial, sobrevivió la gran crisis alemana, y la humillación del Tratado de Versalles, que convirtió a Alemania en un estado arruinado por décadas, y al auge del nazismo. 

Los grandes almacenes Wertheim fueron muy populares sobre todo entre la clase burguesa y media alemana, pero despertaron también mucha oposición. Durante estos años que he estado investigando sobre ellos, he visto cómo en periódicos de la época, los pequeños comerciantes minoristas en gremios se llegaron a manifestar en las puertas de sus grandes almacenes. Wertheim suponía su muerte anunciada. Una muerte generada por el capital judío.  Y no entendían ese abandono en masa de los que habían sido sus clientes, no entendían que gastaran su dinero en esas tiendas de judíos. No entendían por qué veían en todo aquello algo cosmopolita, moderno. No entendían por qué aquel servicio al cliente era mejor que el suyo. No entendían que sentido tenía ese nuevo comercio masivo donde tenías de todo en un mismo lugar, a un precio muy conveniente y en algunos casos mucho mejor.  No entendían esos malditos grandes almacenes, todos en manos de judíos, porque el gran Retail en Alemania estaba en manos judías, como el de Francia, o el de Inglaterra, o el de Estados Unidos.

En aquella época , rivalizaba con otros grandes almacenes controlados por judíos en mayor o menor medida, como era el caso de Le Bon Marche (magníficamente retratado por Zola en “El paraíso de las damas”, y sobre todo con las Galerias Lafayette

También estaban en París, los reconocidos grandes almacenes Printemps. Geniales, lujosos, desbordantes. Una de las escaleras centrales más célebres de la historia del Retail.

Los grandes almacenes dufayel  que fueron los que inventaron esto tan común de los pagos a crédito, lo cual es desconocido. Dufayel estaba ubicada en un área de clase trabajadora (a diferencia de Le Bon Marché,o Galeries Lafayette), y  fue el gran almacén de los menos pudientes, pero sin embargo eran de una belleza hipnótica.

O en el Reino Unido que estaban Austin´s, Lewis, o  los celebres Selfridges  en Londres (bastantes más jóvenes que el gran retailer alemán), y que se fijó muchísimo en Wertheim (de hecho todos los grandes retailers se fijaron en ellos), pero en el caso de Selfridges por las numerosas fotos que he visto llegaron incluso a superarles en el tema de todo el merchandising. Observen cómo eran los grandes almacenes Selfridges en los años 30. Excepcional. ¿Han visto ustedes hoy en día algo así en algún gran almacén actual?

O los grandes almacenes Harrod´s

1920

Eran célebres sus departamentos de perfumería

Y su sección de alimentación:

En Estados Unidos  ya estaba en las primeras décadas del siglo XX , el que sería el gran retailers de todos los tiempos en el sector de los grandes almacenes, Macy´s, son historia pura del retail sus desfiles de navidad por las calles de Nueva York, donde llegó a sacar elefantes

Pero había otros grandes retailers como Bloomingdale’s  y sus famosos departamentos de música. Esta foto es de 1904. Donde vendían discos y gramófonos.  .

Dayton

Y por supuesto Hudson Bay, de quienes les he hablado mucho en este blog y que también su historia es desconocida e ignorada masivamente por los foros especializados en Retail en castellano.

En canada en esa época estaban pasando cosas superlativas como en los escaparates de Eaton en Toronto. ¿Han visto ustedes algo tan bello detrás de un escaparate? Cómo se puede tener tanto talento para presentar unas telas?

Spencer  . canada, 1931

En España estaban los grandes almacenes El siglo (los primeros grandes almacenes en España, y también olvidados y desconocidos), pero estaban bastante lejos de sus homólogos europeos:

Había otros magnificos ejemplos de grandes almacenes al principio de siglos, el fastuoso Gath&Chavez en la pudiente y cosmopolita Buenos Aires de entonces (Harrod´s abrió grandes almacenes en Buenos Aires). David Joves en Australia. Falabella  o Almacenes París en Chile. El puerto de Liverpool en México..etc

Pero los almacenes Werthein eran “la tienda más bella del mundo”. Durante décadas todos los retailers miraron hacia Berlin. Hasta que a principios de la década de 1930, en aquella Alemania convulsa, con la empresa controlada por tres de los hijos de Abraham Wertheim, Georg, Franz y Wilhelm, fue sometida a una persecución por parte del  Partido Nacional Socialista de Hitler: el cual  llegó al poder en enero de 1933.

Pero investigando me he encontrado con noticias en la década de 1920, donde se indica que el NSDAP agitó contra los grandes almacenes en general, pero en particular contra Werthein, y pedía continuamente boicotearlo. E incluso tras la inauguración del primer Reichstag que incluía
Delegados del NSDAP, Wertheim fue atacado físicamente. A menudo sus escaparates fueron apedreados. También encontré escritos de Joseph Goebbels, el cual por ejemplo publicó esta caricatura en el quinto número de Der Angriff.(The Attack) en 1928, Goebbels odiaba a Werthein, ya que eran de propiedad judía, En la viñeta pone aun  dueño judío gordo sentado en un gran almacén anunciando una venta de fin de temporada. En el lado derecho de la imagen, la verdadera población alemana “patriótica” fluye hacia una tienda aria de clase media al lado.

Fuente: Scalar: En diciembre de 1927, Goebbels publicó su primera de las cinco ediciones especiales dedicadas a oponerse a los grandes almacenes de propiedad judía. Ningún otro tema de la propaganda nazi fue grabado en la cabecera del periódico con tanta frecuencia. Bajo el titular de la primera página, “Evasión de impuestos de los grandes almacenes de Berlín”, el artículo decía:

los planes para expandir una red de tiendas departamentales y basura en Berlín se han ampliado. Karstadt está construyendo un enorme “palacio” de grandes almacenes en medio de la sección comunista de Berlín, Neukölln.

La cadena de Karstadt, de propiedad judía, con un capital de casi un cuarto de billón de marcas y noventa tiendas, ha florecido debido a la estupidez de las masas y los intereses de los periódicos socialdemócratas. Sin embargo, el crecimiento ha arruinado a innumerables pequeños y medianos empresarios a través del poder del capital de los grandes almacenes y sus prácticas comerciales sin escrúpulos.

... Pero ya en 1903, los tres propietarios de los grandes almacenes Karstadt fueron condenados a la multa increíblemente alta de 20,000 marcos por evasión de impuestos, ya que solo habían informado 22,000 de sus 120,000 ingresos de Marks.

Según estimaciones de expertos, el ingreso anual de todos los grandes almacenes en Alemania es de 1 500 millones de marcos, lo que es tres veces más que antes de la guerra. De esta suma, aproximadamente 1.000 millones se pueden distribuir a los cinco grandes almacenes judíos: Hermann Tietz, Wertheim, Karstadt, Wronker en Frankfurt am Main y Leonhard Tietz con sede en Colonia.

(texto sacado y traducido en Scala)

A partir de ahí  comenzó la arianización de los negocios de propiedad judía.  Y los grandes almacenes fueron su principal objetivo, y en la mente de los nazis el gran enemigo era Wertheim. Se llegaron a publicar leyes tan restrictivas, enfocadas a estrangular a los grandes almacenes, que se les prohibió colocar anuncios en la prensa. Y los nazis, tan prodigiosos en su maquinaria de propaganda, hilaron un universo de mentiras en torno a las supuestas malas prácticas de higiene, por ejemplo, y se recomendaba a la opinión pública no tocar la mercancía. Aparecían noticias en la prensa afin como que una endedora de plátanos en el departamento de comestibles de un “gran almacén judío” había tenido lepra.
Esto tuvo consecuencias de largo alcance, ya que los clientes ya no podían mantener al corriente de ventas especiales. Eso impacto bastante: perdieron bastantes clientes. Los grandes almacenes seguían estando rebosantes de público, pero ya no eran lo de antaño.

Los dos bancos más grandes de Alemania, el Deutsche Bank y el Dresdner Bank, retiraron repentinamente los préstamos. Eso fue un gran golpe para los propietarios de grandes almacenes ya que  a menudo confiaban en préstamos para adquirir mercancía nueva,

.

Nazis en la puerta de un gran almacén alemán impidiendo a la gente que entrara y obligándoles a cerrar.

 Tietz, uno de los grandes almacenes competidores de Wertheim, fue  intervenido y obligado a su liquidación y cierre, por ser de dueños judíos, lo cual significó dejar en la calle a 14.000 personas, muchas de ellas judías. Las tiendas de Tietz cambiaron su nombre por  “Hertie”.

Después de esto Georg transfirió sus acciones a su esposa cristiana, Úrsula, convirtiéndola en la dueña de la mayoría de las acciones de la compañía, ya que ella era alemana.

En 1935, se implementaron las leyes de Nuremberg y, aunque Georg se convirtió al cristianismo en 1906, es considerado judío según la definición legal de los nazis.  Las leyes de Nuremberg negaban a los judíos la ciudadanía alemana y les prohibían casarse o tener relaciones sexuales con personas de “sangre alemana o afín”. No podían votar y difícilmente podían tener negocios . Se definía como judío no quien tuviera esas creencias religiosas, sino cualquier persona que tuviera abuelos judíos, Incluso aquellos que tenían abuelos judíos pero que se habían convertido al cristianismo eran definidos como judíos si tenían un abuelo judío. Se llegaron a poner carteles de “No se aceptan judíos” en  los lugares públicos y tiendas. La “Ley de Protección de la Salud Hereditaria del Pueblo Alemán” obliga a examinar la pureza de los conyugues y les otorgaba un certificado de aptitud para casarse si se demostraba que ninguno de ellos tenían orígenes no arios, ya que se pretendía evitar a las relaciones sexuales entre personas que pudiera producir descendencia “racialmente sospechosa”

En 1937 y 1938, el nazismo fue más lejos, y definitivamente empezó la “arianización” de los comercios judíos: decenas de miles de trabajadores de tiendas fueron despedidos. Y casi todos los comercios pasaron a manos alemanas que compraron las tiendas por precios ridículos.

En todos estos años investigando, he leído   autos delos juicios posteriores a  Nuremberg donde se habla específicamente del caso Wertheim, y de otros casos de dueños de tiendas en la Alemania prenazi. Y realmente es impresionante el latrocinio, la infamia contra la humanidad  y la vergüenza moral que sucedió en esos años, ante la mirada aburrida de la comunidad internacional.

A fines de 1938, Georg y Ursula se divorcian. Wertheim es declarado  Judenfrei, libre de judíos. Georg Wertheim tenía “no oficialmente prohibido entrar en sus propias tiendas”, pero la realidad es que nunca más
las visitó hasta su muerte: negándose a abandonar Alemania, muere el 31 de diciembre de 1939. Fue incinerado y enterrado en un cementerio cristiano en Berlín.

Ursula se vuelve a casar. Su nuevo esposo, Arthur Lindgens, miembro de la junta de supervisión de Wertheim, tiene estrechos vínculos con poderosos funcionarios nazis. Arthur asume posiciones de poder dentro del Grupo Wertheim.

En ese 1939  La familia se vio obligada a vender todas sus acciones a precios ridículos a accionista arios  y en 1939 la tienda pasó a llamarse AWAG, un acrónimo de Allgemeine Warenhandelsgesellschaft AG (General Retailing Corporation).

El destino de la numerosa familia Wertheim fue realmente trágico, como el de millones de judíos, y se sabe que al menos cinco miembros de la familia terminaron en campos de concentración, y solo dos de ellos sobrevivieron. Durante años los supervivientes han estado litigando durante años, pero eso da para otra historia.

 En 2005, se abrió en el mismo lugar donde estaba el gran almacén principal de la cadena en Berlin, El “centro comercial de Berlín” con una inversión de unos 1.000 millones de euros

Wertheim, la tienda más bella del mundo, fue destruida por los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial en la toma de Berlín. Aquél prodigio de la arquitectura, la tienda más grande y más bella que conoció la humanidad hasta entonces, quedó reducida a escombros. Quedó en tierra de nadie, justo en la partición del Este y el Oeste de Berlín. Durante una década estuvo en un territorio que no pertenecía a nadie. Olvidada, demolida, muerta.

Autor: Laureano Turienzo. Consultor & Asesor de retailers